Hoy navegando por casualidad en el Semanario me encontre con estas notas, bastante interesantes por cierto.

Vale la pena recordar que el furor por los Certificados de Capital de Desarrollo no comenzó en septiembre pasado y que la primera experiencia se generó muy lejos del sector de la infraestructura. Hace más de un año, la Agropecuaria Santa Genoveva logró, por primera vez, que los recursos de las Afores financiaran a una PYME. El mérito le corresponde al despacho de Jaime Serra Puche, SAI Consultores, en donde participa un decano de los mercados de valores, el actuario Hernán Sabau. ¿Se imagina usted las pensiones financiando plantaciones comerciales de árboles? Esos sí son proyectos de largo plazo. Así que el reto es hacer bien las cuentas y ya está. Fue hace un año, entonces, cuando a muchos les comenzaron a brillar los ojos por el dinero de las Afores.

MATEMÁTICAS, TALÓN DE AQUILES
La noticia da escalofríos: “Maestros temen enseñar matemáticas”. La frase es del presidente de la Sociedad Matemática Mexicana, Fernando Brambila Paz, quien además agrega sin rubor alguno que México se encuentra en los últimos lugares en la enseñaza y aplicación de esta ciencia. Simplemente en las cuentas no avanzamos. Pero más allá de sumar y restar, el dato revela algo más dramático: el pensamiento abstracto de muchos mexicanos está en crisis. ¿Cómo podremos, entonces, avanzar en la resolución de problemas? ¿Cómo podemos solucionar conflictos? ¿Será por esa razón, mi querido filósofo, que países pequeñitos como Singapur avanzan y avanzan sin petróleo, sin remesas, sin el SNTE…? ¿Será por eso?

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